El café me pone feliz. O no se si feliz, hace que quiera subirme a zancos voladores y saltar por toda la casa con música bieeeeen alta.
Me hace sentir invencible y omnipotente por un ratito.
Lástima que no puedo volar sino saltaría sobre el aire mismo y violaría alevosamente la ley de gravedad. Iría hasta el cielo y le sacaría la lengua a Newton, le haría una mueca y desaparecería.
Después iría saltando a comprar una regadera, la llenaría de elogios y se la tiraría a la primer persona que mire hacia abajo.
Después desphotoshopearía a las mujeres de las publicidades de ropa interior y les ampliaría la sonrisa.
Después trataría de ponerle protector solar al sol.
Después trataría de convertir todas las balas y puñales en comida o en lápices y a las drogas las convertiría en tizas.
Y finalmente,volvería a casa y prepararía mas café.